La exotización de Andalucía en beneficio de la turistificación/gentrificación

La concepción del Estado español como una realidad monolítica crea dificultades a la hora de entender la diversidad de realidades que este conforma. Andalucía se constituye como parte del sur global y, como tal, es un territorio física y simbólicamente colonizado y exotizado. La estrategia colonial se basa en construir a los sujetos y territorios colonizados como atrasados e incivilizados. Se nos pretende vender una idea de modernidad unívoca, a la que todes debemos llegar, esto hace que la llegada de multinacionales, de turismo masivo, de producción y agricultura intensiva se nos plantee como la única opción para llegar a ese supuesto estado de región moderna, rica o industrializada. En el caso de la turistificación y gentrificación de Sevilla nos llega un mensaje claro: la pérdida de nuestros barrios, de los locales de siempre, de las redes vecinales es asumible e incluso deseable porque así podremos tener trabajo (es decir, trabajos precarios en la hostelería con sueldos ínfimos) y locales calcados a otras grandes ciudades (cuya calidad es cuestionable y precios más que inflados). De esta manera, comiéndote un tataki de atún podrás sentirte por fin europeo.
Ramón Grosfoguel plantea que el primer genocidio/epistemicidio fue la conquista de Al-Andalus contra los árabes y los judíos. Este supuso su expulsión y consecuente repoblación con población cristiana, la conversión forzada, y la utilización del discurso de la pureza de sangre, como discurso protoracista, para controlar a la población que había sobrevivido a la masacre. Aquí comienza el proyecto de de nación española, en el cual se crea el vínculo artificial entre la identidad del Estado y la de la población bajo el paraguas de la monarquía católica castellana. Para ello fue necesario el exterminio, no únicamente de la población sino del conocimiento y saberes de otros pueblos que convivían en Al-Andalus. Es importante reconocer estos saberes no sólo como esa convivencia entre “las tres culturas” (cristiana, musulmana y judía) sino visibilizar la importancia del pueblo gitano y la población afro.


La exotización del sur democratizada por parte de los escritores románticos a Andalucía también llegó. Esta exotización de oriente, sobre todo del mundo árabe, donde se busca unas nuevas satisfacciones que ya un mundo occidental e industrializado, donde el hastío es infinito, no puede ofrecerte. A la vez que se valora una idealización y una fantasía acerca del ambiente, del humor de sus habitantes o del color de sus atardeceres se denigra su economía, política o cultura, ya que no son suficientemente serias, estables, o directamente, democráticas.

Cuando ponen tu zona en el punto de mira

¿Cuántas veces hemos leído noticias que hablan del lugar donde vivimos como un sitio que tiene que visitar todo el mundo? Noticias del tipo: “Sevilla está de moda”, “Sevilla, ciudad más bonita del mundo en 2018” o “Descubre Sevilla, un carrusel para los sentidos”. Incluso saliendo de nuestro entorno, seguro que es fácil que se nos vengan a la memoria artículos que hablan de nuevos barrios, ciudades o países que se están poniendo de moda.

La transformación de una ciudad/barrio habitable en una zona gentrificada o turistificada es una tarea que no es posible sin la coordinación de muchos sectores. Uno de ellos es la prensa; y sabemos que la prensa no vive de comunicar lo que está pasando: la publicidad es su principal fuente de ingresos. Y esta publicidad, muchas veces, debe ir camuflada en forma de noticia para ser efectiva, como sucede en el caso del turismo.

La publicidad de las tour operadoras suele resultar demasiado obvia por estar limitada casi siempre a packs de viaje de ocho días, cruceros y estancias de “todo incluído” en macro complejos hoteleros. Por tanto, a veces, para tener éxito con cierto público, que es más de reservar hotel o apartamento y llegar a la ciudad para descubrirla por su cuenta, es necesario presentar la publicidad como si fuera un suceso, algo noticiable. Por ello, es frecuente ver cómo grandes firmas internacionales como Die Welt o The New York Times ponen mucho ímpetu en señalar algunas ciudades como lugares a visitar a través de artículos publicitarios camuflados como noticias.

Podríamos resumir el propósito de estos contenidos de una forma breve: poner la diana del proceso de turistificación/gentrificación en un nuevo lugar. Estas “noticias” abordan tres tareas principales:

  • Primera: Poner en la mente de la gente el lugar en cuestión como posible futuro viaje o excursión de ocio.
  • Segunda: Estimular a las empresas de los sectores del ocio o del turismo para que inviertan en la zona.
  • Tercera, la de hacer sentirse orgullosa de su barrio/ciudad/país a la población de la zona, de manera que vea con buenos ojos la llegada de turistas o visitantes al barrio. Nuestros propios medios suelen hacerse eco cuando un medio extranjero habla de nuestra zona como un posible lugar a visitar.

Por tanto, si ves una noticia hablando de que un medio alemán, estadounidense o italiano está proponiendo tu zona como uno de los lugares de moda de este año, ten cuidado: se aproxima el proceso de turistificación y gentrificación. Próximamente hablaremos de cómo los mensajes que se transmiten en estos contenidos están llenos de prejuicios coloniales y responden a las demandas más rancias de la modernización eurocéntrica de nuestras sociedades.